Redemption
En algún punto de la vida nos miramos a nosotros mismos en el espejo. Vemos en qué nos hemos convertido y pensamos en los errores cometidos, en los errores que quizás volveríamos a cometer. Meditamos en las promesas hechas tanto al resto como a nosotros mismos, al mirar al espejo, miramos al pasado y al mismo tiempo al inminente futuro que nos deja sin salida. Vemos cómo hemos cambiado, o quizás cómo quisimos cambiar y no lo conseguimos. Ocurre lo mismo cuando miramos fotografías, y una y otra vez nos preguntamos si exista alguna forma de redención para nosotros mismo. La lista de deseos sin cumplir y deseos imposibles es mayor con creces a la lista de metas alcanzadas. Por mucho que intentemos conservar lo "bueno" de las experiecias que se nos ha ofrecido, no podemos evitar en las veces que las caídas nos dolieron tanto como para dejarnos sin deseos de levantarnos una vez más. Pero al final del día una voz amiga nos dice que después de todo, no eran errores ni caídas, sino que todo lo que ocurrió era una lección que requeriamos aprender, porque de eso se trata la vida de los jóvenes, se trata de aprender y de prepararnos para lo que viene
Comentarios
Publicar un comentario